Santiago y su terminal
Cuando el arquitecto Jaime Lerner asumió la intendencia de la ciudad brasileña de Curitiba, allá por la década del setenta, había un tema que lo desvelaba: el transporte público. Pensó entonces, la mala fortuna de gobernar una ciudad con escasos recursos económicos que le imposibilitaban construir un metro o subterráneo para liberar las calles de